Peña Ubiña, triangular por todas sus caras, no es sólo símbolo de montaña estética, sino que su altura, sobresaliendo altiva en la cordillera, y su historia, hacen de ella uno de los puntos neurálgicos del montañismo leonés y asturiano

Torre Santa y Peña Ubiña son los dos bastiones más visibles desde cualquier punto de la Cordillera Cantábrica. No es extraño, pues, que hayan ocupado los dos primeros lugares en cuanto a las preferencias de los montañeros leoneses. Los motivos para elegir Peña Ubiña como una de las montañas más bellas de León son variadas. Algunos, como Ramón Lozano, opinan que es la que "ofrece más dilatadas panorámicas". José Carlos Prieto opina que "su singularidad y belleza dan carácter a su zona geográfica de influencia". Para Raul Martínez es "la montaña más importante del oeste de León", y Clemente Cuevas, antiguo Delegado Provincial de Montañismo opina que es la más bella por "su independencia, majestuosidad y ubicación".

Refugio de Meicin

Al final, Peña Ubiña ocupó el segundo puesto tras la Torre Santa, en la encuesta realizada entre los montañeros leoneses para elegir la montaña más guapa de su tierra, en reñida lucha con la Torre del Friero. El macizo de Ubiña se encuentra situado en pleno corazón de la Cordillera Cantábrica, siendo una de las zonas en las que se encuentran las mayores alturas de la misma (Peña Ubiña y el Fontán norte con 2.417 metros) si se exceptúan los Picos de Europa y el macizo de Fuentes Carrionas. Seguir